Fui de workation a Filipinas y… mi gozo, en un pozo. Trabajar, lo que se dice trabajar, trabajé poco: la conexión a internet es muy precaria y la oferta de ocio y disfrute es máxima. Todo esto, sumado a que allí me encontré con tres amigos, fue definitivo para que me relajara y me tomara felizmente 10 días de workation.

Sacar dinero

En ningún establecimiento se acepta pago con tarjeta, ni siquiera para pagar las tasas en los aeropuertos. Respecto a esto, tengo que decir que ya (2016-2017) no es necesario pagar la tasa para vuelos internacionales en el aeropuerto de Manila. Sin embargo, sí hay que pagar tasas tanto en barcos como en vuelos internos. La cantidad es muy pequeña, pero tiene que ser siempre en efectivo así que, para evitar problemas, ve preparado.

En Manila funcionan bien los cajeros automáticos y todos cobran la misma comisión: 200 PHP (casi 4 €) por cada extracción, aunque hay algunos bancos, como Citibank o Metrobank, que no cobran ninguna comisión (sólo pagarías la comisión que te cobre tu tarjeta por sacar en el extranjero, si es que te cobra algo).

Sin embargo, en lugares más turísticos, como Corón o El Nido (Palawan), te va a ser muy difícil sacar dinero. La mayoría de cajeros automáticos solo da dinero si tienes cuenta en ese banco. Por eso, te recomiendo que lleves siempre pesos filipinos cambiados. Si llevas dólares americanos para cambiar allí (que puede ser otra opción para conseguir dinero en efectivo), las casas de cambio te van a cobrar una comisión, desde mi punto de vista, abusiva (por ejemplo, USD20 de comisión por cambiar USD80, como me pasó a mí).

En la puerta del banco, junto al cajero automático, encontrarás siempre a un guarda de seguridad metralleta en mano. También es habitual encontrarlos en puertas de discoteca. Esto no sé si en general da más seguridad pero, desde luego, a mí particularmente me inquieta bastante. Supongo que esto se debe a la gran influencia estadounidense, debido a los cincuenta años de ocupación. En España no estamos tan familiarizados con las armas.

Seguridad

Así como en Tailandia me sentí muy segura y, en ningún momento, tuve la sensación de que alguien pudiera atacarme o robarme, en Filipinas tengo que decir que, aunque no tengo datos fiables ni puedo generalizar, mi sensación de alerta se acrecentó. Llevaba mes y medio viajando sola sin sentir inseguridad y, con solo 10 días en Filipinas, al separarme del grupo sentí desprotección, por primera vez. Así mismo, al contratar servicios o comprar, siempre tuve la sensación de que, como no estuviera atenta, me timarían.

Hay pobreza, sobre todo en Manila, donde viven hacinados once millones y medio de personas (una densidad de más de 18.000 hab/km²). Hay barrios donde la recomendación de los locales es que es mejor no ir, para no ver lo que allí hay. Proliferan los niños descalzos de la calle que, profesionalizados, te tiran de la camiseta y te miran a los ojos, pidiendo dinero. Merece la pena pasar por Manila y ver, al menos, Intramuros y el Museo Nacional de Filipinas, pero no he conocido a nadie que recomiende más de dos días, ni siquiera los filipinos que he conocido lo recomiendan.

La gente en Filipinas es adorable, pero el acoso al turista es máximo. Sucede algo parecido a Marruecos y otros países africanos: como norma general, los locales ven al europeo como un lingote con patas y no quieren conocerte, solo quieren tu dinero. Nada más poner un pie en la calle, te llegan miles de voces que gritan: “Tricycle, ma’am??”

Transporte

Como en otros países del Sureste Asiático, en Filipinas no hay una red de transportes como la conocemos en Occidente. El medio de transporte público más habitual es el tricycle: un vehículo, que suele estar tuneado, que consiste en una especie de carro enganchado a una moto —normalmente, Honda, aunque también puede ser Keeway— de 125 cc.

Tricycle en Puerto Princesa (Palawan)

Tricycle en Puerto Princesa (Palawan)

El precio del trayecto se negocia con antelación con el conductor. En el tricycle, suelen calcular los precios por persona, de manera que si sois tres, os cobrarán el triple que a una persona sola. Normalmente, el primer precio que te van a dar es muy exagerado: debes regatear para conseguir un precio justo.

En Manila, mi recomendación es que utilices siempre un taxi. El precio es bastante asequible y evitas que te engañen. Si utilizas una bici o una moto con sidecar, te pueden timar: pueden tanto cobrarte de más como, en lugar de llevarte hasta tu destino, dejarte tirado a medio camino. Además, si no les pagas lo que te dicen, aunque te hayan dejado tirado, se pueden poner agresivos y hasta intentar robarte la cartera. Lo sé de buena tinta… ¡qué susto me llevé! El taxista que me llevó finalmente a mi destino, me dijo que jamás volviera a utilizar otra cosa que no fuera un taxi oficial, porque era muy peligroso.

Como coche de línea, en las ciudades se utiliza el jeepney.

Tricycle y jeepney

Tricycle (a la izquierda) y jeepney (a la derecha) en Puerto Princesa (Palawan)

La opción habitual para viajes largos por tierra es la van, que es una furgoneta de 9 plazas.

Alquilar una moto suele costar unos 10 euros al día (normalmente, debes entregarla por la noche, no a las 24 horas de haberla alquilado).

Las islas son naturaleza salvaje y el transporte por carretera es auténtico, lento y con paisajes espectaculares.

Para ir de isla en isla, puedes ir en barco o en avión. El avión es más caro, más cómodo y más rápido, pero el barco tiene más encanto: si miras al horizonte no te marearás y, si no estás acostumbrado a viajar en barco, es una opción muy romántica.

Para ir en avión, puedes elegir Air AsiaPhilippine Airlines, que tienen vuelos a muy buen precio, incluso si reservas sin antelación.

Para ir en barco, es mejor que reserves con, al menos, 24 horas de antelación, si quieres asegurarte una plaza, ya que es el plazo que necesitan para comprobar que hay disponibilidad. Ten en cuenta, además, que el número de barcos que salen es limitado; dependiendo del destino puede que solo haya un barco diario o un barco cada cuatro días, o incluso, menos. Es necesaria una mínima planificación si quieres asegurar que viajarás en una fecha determinada.

Barco de Corón a El Nido

Barco que me llevó de Corón a El Nido

Religión

Los filipinos son católicos (más del 90 % de la población lo es). Heredaron el catolicismo de los españoles que estuvieron allí 300 años (las islas se llaman Filipinas por el rey Felipe II) y hoy son muchísimo más católicos que los españoles. Emociona ver en la iglesia a chavales jóvenes poniéndose la mano en el pecho al cantar en Misa. Cuánta pasión.

Internet

La conexión a internet es bastante precaria. El 3G no tiene cobertura siempre (sobre todo en zonas rurales) y el wifi en las casas y alojamientos turísticos sufre bastantes cortes y no es muy potente.

Puedes comprar, en cuanto llegues a Filipinas, en el aeropuerto, una tarjeta SIM para tener conexión 3G en tu móvil. Puedes tener 5 GB de datos durante un mes por 1.000 PHP (18,90 €). He podido comprobar que Globe tiene mejor cobertura que Smart.

En los alojamientos turísticos puede que no tengan wifi. Y, aunque tengan wifi, puede que solo alcance a la recepción y no llegue a las habitaciones. Pregunta antes de reservar, si es imprescindible para ti.

En mi caso, en Manila me alojé en una casa privada que tenía wifi y la velocidad era razonablemente buena (incluso pude subir alguna foto a mi servidor) pero había frecuentes cortes y había que reiniciar el router y esperar, lo que me impedía realizar subidas o bajadas de mucha cantidad de datos, ya que se interrumpían y tenía que volver a empezar. Una lata.

En el resto de alojamientos donde dormí, en Palawan, me fue imposible trabajar: muy poca velocidad y cortes muy frecuentes. Incluso para navegar o chatear por WhatsApp tuve muchos problemas: constantemente veía el relojito a la derecha del mensaje. Desesperante.

Cuando vas a un lugar de vacaciones, puede que no sea tan importante estar conectado e incluso, muchas veces, se agradece la desconexión para poder descansar pero, cuando vas de workation, tener una buena conexión a internet puede ser algo totalmente imprescindible, dependiendo del tipo de trabajo que desempeñes.

En mi caso, ya que me dedico al diseño web, tener una buena conexión a internet es vital. Puedo estar mucho tiempo desarrollando en local (trabajar con archivos que tengo en mi ordenador, sin conectarme a internet) pero siempre llega un momento en que tengo que realizar consultas en internet (para contrastar información o resolver problemas de código, por ejemplo), enviar y recibir correos de clientes o publicar resultados. Por este motivo, Filipinas se convirtió para mí en mucho vacation y poco work. Mi recomendación es que tengas muy en cuenta este punto si tienes que realizar alguna entrega urgente. Y, si no tienes nada urgente y puedes estar desconectado durante unos días, ¡aléjate del portátil y disfruta a lo grande del paraíso filipino!

Alojamiento

El alojamiento en Filipinas es más caro que en otros países del Sureste Asiático, como Tailandia o Malasia.

Una habitación con baño privado en un hostel no cuesta menos de 15 euros la noche y, por ese precio, es muy probable que no consigas ducha de agua caliente y tengas que compartir baño, incluso fuera de temporada alta. Puedes pagar 17 euros por una cama en una habitación de 4 camas y baño compartido. El precio del alojamiento no es un motivo para viajar a Filipinas.

 Coron Paradise Bed & Breakfast

Mi habitación en Coron Paradise Bed & Breakfast. 19 € la noche, desayuno y Biblia incluidos (y sí, era tan pequeña como parece).

Comida

El sabor de los guisos filipinos se parece bastante al sabor de la comida española. En los restaurantes locales se puede comer barato y muy rico y sano (comida casera sin demasiada grasa, proteínas, verduras). Es habitual encontrar restaurantes con grandes ollas, con los guisos del día, a muy buen precio.

Desayuno típico filipino

Desayuno típico filipino

En los lugares más turísticos es más difícil encontrar comida típica filipina; es más fácil encontrar restaurantes italianos o de hamburguesas.

Turismo

Si algo guardo como un tesoro desde que volví, es el itinerario que Michael me recomendó, para viajar un mes por las Islas Filipinas.

La gran atracción turística filipina es el buceo y los tours en barco. Islas paradisíacas y preciosos arrecifes de coral.

Llega a Manila, pasa allí un par de noches y coge un barco a Corón. El barco tarda toda la noche y, con esto, te ahorrarás una noche de alojamiento (solicita camarote al comprar el billete y también tendrás cena en el restaurante). Sale únicamente un barco cada cuatro días, así que tienes que planificar tu viaje en función de la fecha de salida del barco. También puedes ir en avión: es más caro pero más rápido y cómodo.

Pasa unos días, haz tours, bucea. Alquila una moto y ve, por los caminos de tierra, a las playas y a las pozas de agua caliente. En la playa te cobrarán 1 euro por entrar y en las pozas, 4 euros por persona. Las playas merecen mucho la pena, las pozas, no tanto.

El siguiente destino es El Nido. Puedes ir en barco. Hay dos tipos de embarcación: una más rápida y otra más lenta. Disfruta mucho del paraíso, de sus gentes, de los tours A y C.

Después de pasar unos días en El Nido, reserva una van para ir a Puerto Princesa. Puede que también te interese desviarte de la ruta unos días y relajarte en Sabang o conocer Port Barton. En Puerto Princesa, hay poco que hacer, salvo visitar la Catedral de la Inmaculada Concepción e ir al aeropuerto a coger un vuelo a Cebú.

En Cebú, Mike recomienda visitar: Magallan’s Cross, Santo Niño Church, Fort San Pedro.

Desde allí, coge un barco a Tagbilaran, Bohol. Puedes alojarte en una granja de abejas en Panglao.

En este punto, puedes elegir dos itinerarios:

Opción A: Ir a Siquijor

Desde Boho, coge un barco a Larena, Siquijor. Allí, coge un tricycle a Siquijor Port y alquila una moto para ir a dormir a San Juan, Siquijor. Especialmente recomentado el Baha Bar.

En Siquijor Port, coge un barco a Dumaguete. Para dormir, Harold’s Mansion y para comer, Hayahay Restobar. Para bucear, puedes ir a Dauin: Bongo Bongo Divers.

Desde Dumaguete puedes volar a Manila.

Opción B: Ir a Boracay

Boracay tiene fama de fiesta, famosos y discotecas.

Desde Bohol, puedes coger un barco de vuelta a Cebú y, allí, un avión a Caticlan (Boracay).

Para regresar a Manila, puedes volar desde Boracay.

Filipinas, el paraíso

Como conclusión: Si necesitas una buena conexión a internet para trabajar, yo te diría que, en general, en Filipinas, es difícil de conseguir (aunque, por supuesto, no imposible). Si solo necesitas conexiones puntuales y con poco caudal de datos, no es imposible. El alojamiento no es tan barato y tampoco lo es la comida (aunque si vas a restaurantes locales sí puedes encontrar buenos guisos a buen precio). Filipinas no es el destino ideal para workation, pero es el paraíso.